Es la tasa de retorno que los inversionistas esperan recibir por aportar dinero a una empresa, ya sea a través de deuda o inversión en acciones.
Ejemplo: Si los inversionistas esperan un 10% de retorno, ese será el costo del capital, y la empresa deberá generar al menos esa rentabilidad.
Nuestros consultores te ayudan a aplicar estos conceptos en la realidad de tu empresa.